ADULTOS

Cuando un cliente me consulta por alguna cuestión, mi primer

planteamiento es establecer con él/ella una relación basada

en una comunicación franca y sincera, con el único fin de ayudarle

en el afrontamiento de sus dificultades.

 

Una vez establecida la relación terapéutica, trato de recoger

información sobre el problema por el que me consultan.

Para ello, utilizo la entrevista, los cuestionarios, los test y

tareas de registro (con las que el cliente aprende a observarse

a sí mismo). Cuando tengo el diagnóstico elaborado, lo comunico

al paciente de un modo constructivo, sin juzgar y sin culpabilizar. 

 

A continuación, le propongo un plan de tratamiento basado en la asistencia a sesiones de terapia en las que se trabajan las dificultades que han sido detectadas utilizando técnicas específicas. Principalmente utilizo técnicas de terapia cognitivo-conductual, que se han demostrado eficaces para un buen número de problemas emocionales.

 

Aunque concedo mucha importancia a la relación terapéutica, pues considero que es la base esencial para el cambio.